O de cómo estamos forzados a ser nómadas en internet en estos tiempos que corren

Casi nunca había utilizado subtítulos, más que en los tragamos académicos gordos, tipo el TFG y el TFM. Pero oye, dado a que Substack obligaba a ponerlos, al final les cogí el truquillo. Además, me hace gracia poner un título de meme y un subtítulo más explicativo.

Meme que muestra un horizonte en un atardecer y dos osos perezosos con opacidad baja en plan apariciones con el texto "Knowledge is Power"
La cabecera de mi antiguo Substack en calidad HD 4k DEP que en paz descanse

Hay un vídeo que se comparte mucho por la red de los cielitos. Este. Es una chica que habla sobre lo difícil que se ha vuelto internet post aparición redes sociales: el internet antiguo parecía conectar más a la gente que el nuevo. Ahora todo es rápido, busca mantenerte enganchado y tiene que ir dirigido a un «nicho». Si tienes un blog de reseñas, no puedes publicar una receta de un pastel, por muy bueno que te quede, eso no es bueno para el SEO, no es lo que está buscando tu público objetivo en tu página. Tiene gracia que esté escribiendo esto con un «contador de SEO» en la esquina de mi pantalla y que no ha parado de bajar según he ido escribiendo JAJA, como si dejar la entrada vacía le viniese mejor a los buscadores que, no sé, escribir y seguir contando lo que he venido a explicar aquí.

El caso, es que esa chica defiende crearnos cada uno nuestro jardincito de cosas que nos hicieran ilusión, sin tener en cuenta el SEO, la productividad y estas movidas, hacerte un rinconcito virtual con cosas que te gusten.

El problema es cuando empiezas a plantar tu jardincito y te das cuenta de, qué sé yo, que hay una plaga en la tierra, que el agua con el que riegas se la están robando a una aldea vecina, o que el abono que utilizas es en realidad carne putrefacta de algún bicho en peligro de extinción.

Yo tenía, y seguramente muchos me conoceréis por eso, mi bloguito llamado Luna Antigua, que no era más que un blog de Blogger, sencillo, aunque a mi me gustaba romperme la cabeza con la apariencia y el graphic design is my passion. Por cosas, dejé de actualizarlo y dejé morir el dominio, algo que NO DEBÉIS HACER NUNCA porque cuando intenté retomarlo resulta que una empresa lo había SECUESTRADO. Sí, hay empresas que si has tenido más o menos tráfico en un dominio y lo abandonas, lo compran ellos y si quieres seguir utilizándolo tienes que pagar UN SECUESTRO el cual en mi caso consistía en 5000 DÓLARES LMAOO?? Pero bueno, final feliz porque estoy aquí (no pagué ningún secuestro, simplemente se aburrieron y lo acabaron liberando).

Captura de una web en la que se ve la venta de mi actual dominio (malvael.com) por 4995 dólares
OJALÁ ESTO QUE ESTOY CONTANDO FUESE UNA BROMA?? COMO QUE PREMIUM SI SOLO CRITIQUÉ MEMORIAS DE IDHUN

Pese a ya no tener blog, supuestamente todavía tenía mi comunidad en el antiguamente llamada twitter pero-

Entonces Melón Musgo atacó

(Perdón estoy probando las opciones de texto que me da WordPress)

Al principio aparentaba que todo iba a ir normal, pero la página empezó a ir de culo, a tener brechas de seguridad severas, todo eso ignorando, claro, que el tipo despidió a más del 80% de la plantilla. Pero fue a peor. Y la gente se mudó, que si a Pillowfort, que si a Mastodon, y finalmente a Bluesky. Solo que no todos se mudaron a las mismas redes, claro.

Por mi parte, decidí mudarme más hacia Instagram, otra web que también está llevada por un multibillonario psicótico, pero oye, al menos allí la gente parecía tranquila subiendo sus fotitos…

Hasta que crearon Threads y le dieron a esa gente la oportunidad de hablar.

Y DIOSITO HARÉ OTRO ARTÍCULO HABLANDO DE ESTO PORQUE CÓMO PUEDE SER. LA GENTE CRITICA MUCHO TIKTOK Y CON RAZÓN PERO ESCÚCHAME, HABÉIS MIRADO THREADS???? ES LA MÁXIMA CONCENTRACIÓN DE TREMENDOS GILIPOLLAS QUE VI EN LA VIDA, COMPLETOS IGNORANTES SENTANDO CÁTEDRA SOBRE TEMAS DE LOS QUE NO TIENEN NI IDEA, MONTANDO BRONCA POR RAZONES ABSOLUTAMENTE NIMIAS. ES LITERALMENTE UN LITERATUITER 2016 PERO SIN LAS COSAS BUENAS Y CON NUEVE VECES MÁS DE IMBÉCILES POR METRO CUADRADO. EN QUE MOMENTO LE DIERON A LA GENTE DE INSTAGRAM LA CAPACIDAD DE HABLAR, ES COMO SI HUBIESEN ABIERTO UNA PUERTA AL CÍRCULO DEL INFIERNO QUE CONTIENE LOS PREMIOS DARWIN.

VOLVIENDO AL TEMA, sí, yo también me mudé a Bluesky, pero claro, no tengo ni un tercio de los seguidores que tenía allí (aunque por una parte vino bien, así me quito de en medio cuentas inactivas y gente a la que seguía por compromiso y a hacer un poco de limpieza), pero ni de coña retomé la misma actividad que tenía en el tuiter.

Así que, sin dominio para montarme mi rinconcito, comencé a mirar webs de mail marketing para hacer una listita de correo y al menos hacerme el jardín en los correos de la gente. Y así fue como encontré Substack, algo que me venía como anillo al dedo ya que combinaba el ser una lista de correo y a la vez un blog sencillo.

Me hice mi huequito con el nombre más raro que se me ocurrió (no fumo porros, lo juro), lo llené de memes, escribí un par de artículos. Uno de ellos, el del romantasy, que procederé a resubir ahora por aquí, se me hizo viralillo, por lo que conseguí un buen puñado de suscriptores, nada mal para empezar.

Entonces

Entonces, amigas

Salta la noticia de que el fundador no solo es seguidor de ese pintor austriaco del que usted me habla, sino que utiliza el dinero recaudado en su plataforma (gracias a nosotros, los creadores, de mi creo que no mucho porque solo tenía 5 post) para difundir su palabra y más cosas.

Obviamente cualquiera con un poco de sensibilidad moral no quiere colaborar con eso, pero no solo eso sino que desde Bluesky se exigía abandonar la plataforma hasta el punto de que ni siquiera leamos algo de un creador que nos guste si está escrito en dicha plataforma, porque las visitas también son dinerito para el señor fundador.

Y a ver, sí, lo entiendo y no quiero participar en esto, pero a al vez las alternativas que se me ofrecen ni cubren todas mis necesidades ni son gratuitas, ni son tan sencillas, ni tenían ya una comunidad creada.

Y me veo de nuevo en la tesitura, de abandonar de nuevo mi jardín en busca de otra tierra donde plantarlo, cuando mi arbolito ya había empezado a echar raíces.

Y así.

Constantemente.

Una y otra vez.

Las redes sociales están llevadas por lunáticos, las ideas políticas del señor de Substack no es que sean contrarias a las mías, es que atentan contra mi forma de vida. No hay que usar Notion porque todo lo que escribas allí lo vuelca a la IA, si dibujas tienes que rechazar nosecuantos contratos y meterte todos los días en los ajustes para que la paginita que usas de portfolio no vuelque los dibujos de tus monos chinos también al bicho…

Quiero montar mi jardín, pero ¿dónde? Si en cuanto lo intento me veo obligada a marcharme. Si cualquier cosa que hagamos, aunque sea pequeña y prometa hacernos crecer interiormente va a reportarle beneficio al señor multimillonario de turno que trabaja para que en un futuro no podamos hacer esto.

Así que después de estudiar unas cuantas opciones y coincidiendo con la milagrosa liberación de mi dominio (en serio, no daba un duro y estaba planteándome que nick nuevo elegir), decidí hacerme una página web propia que no dependa… o al menos tanto, de un señor milmillonario borracho.

Porque estoy cansada de mudarme y quiero que mi jardín crezca de una vez.

Así que bienvenides y tomad asiento.

Y suscribiros, perras. Si estabais suscritos en el Substack, supuestamente os he migrado ya.

Yo: un artículo sencillito para abrir el blog

También yo: sí, 1300 palabras está bien

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